Discriminación hacia las mujeres también se asienta y perpetúa a través de la construcción de imágenes estereotipadas.
Marzo es el mes de la mujer, debido a que el 8 de Marzo se conmemora el Día Internacional de la mujer proclamado por ONU el año 1977, evento que conmemora la lucha de la mujer por su participación en iguales condiciones a los hombres, en la sociedad y su desarrollo como personas.
Pese a los logros alcanzados en los países desarrollados y en vías de desarrollo en materia de igualdad de género, lo cierto es que la violencia hacia las mujeres adquirió nuevas formas y se perpetúa a través de los medios de comunicación, los textos escolares, el lenguaje, la currícula, etc.
El resultado histórico de esta construcción cultural ha sido la inequidad, la privación de derechos fundamentales, una suerte de “apartheid” hacia la mujer instalado en todas las culturas -orientales y occidentales - de formas explícitas - leyes, normas, etc. - y tácitas, a través de los usos y costumbres.
La representación de las mujeres y de las niñas en los medios (en todas las áreas como las de contenido, publicidades, ficción y no ficción) resulta impunemente sexista, denigrante, negativa, degradante, discriminatoria, estereotipada y al mismo tiempo enfatizando en la mujer su valoración como un mero objeto sexual. Al mismo tiempo, las “imágenes de cuerpos” de mujer proyectados, estilizados e inasequibles, de cuerpo de mujer como objeto comercial, han redundado en distintas dinámicas donde niñas, adolescentes y mujeres buscan reproducir esos modelos irrealizables sacrificando la salud, la calidad de vida o hasta la vida misma.
La cobertura periodística sigue similares patrones ya que en general existe una tendencia a ignorar o cubrir de manera inadecuada las problemáticas inherentes a las condiciones de las mujeres (ej: la violencia sexual, familiar, los femicidios, el abuso y explotación sexual, etc.) Por tanto, la cobertura periodística de los medios masivos de comunicación es sexista y promueve valores de inequidad.
En este sentido, no centremos la mirada en las formas de violencia física o verbal, lo cierto es cada vez aparecen nuevas formas en que las sociedades modernas sostienen los viejos patrones culturales que dañan y toleran las conductas delictivas que en realidad afectan profundamente a mujeres y hombres.
Así como se tiene en cuenta las diferencias de género en la socialización de cada cultura, estas diferencias a su vez interactúan con otras generadas por las condiciones sociales y económicas, así como étnicas, etáreas, etc. La diferencia sexual, al ser traducida como discriminación, produce incidencias que se manifiestan en todas las áreas.